Ao Nang, Koh Tao y BKK (20-29ago)

El sábado 20 me despedí definitivamente de Manu y agarré una minivan que supuestamente llegaba a Krabi, Tailandia, en 7h. Llegué a las 10 de la noche, hora tailandesa…e incluso ganando 1h con el cambio de hora tardé como 12h en total. Welcome to Thailand!

Dormí en el pueblo de Krabi por 180 baths (THB) ya que mi plan era llegar a la playa de Ao Nang pero llegué tan tarde a Krabi que ya no había buses públicos. Y mi sorpresa cuando llego al dormi y me encuentro con el colega indonesio que conocí en Cameron Highlands, Malasia, una semana atrás. Nos fuimos juntos a tomarnos algo al night market, y cayó un helado de arándanos. Por la mañana después de actualizar el blog cogí la camioneta que por 50 THB me dejaba en Ao Nang y allí seguí las directrices de Manu para encontrar una cama en un dormi por 150 THB y lo encontré, pero en otro lugar y no fue tan fácil. Y ese día me dí una vuelta hasta el final de la playa y me dieron un masaje por 200 THB increíble…el mejor de mi vida hasta ahora, con café y sandía incluídos. Esa noche reservé en una agencia una excursión para el día siguiente a Hong Island por 450 THB y de seguido el bus y el ferry nocturno hasta Koh Tao por 700 THB.

Salimos a las 9:15h para Hong Island con el longtail, que son los típicos barquitos tailandeses con los trozos de prenda de colores atados a la proa. Y anduvimos toda la mañana en playas con paisajes preciosos pero en las quente limitaban el área donde podías nadar y hacer snorkel y de hecho no se veía nada. Volví a las 15.30h, saqué dinero, fui al baño, me compré un pancake de chocolate y me monté en el minibus que me dejaba en la estación del bus, donde estuve esperando con mis nuevos colegas de Barcelona a montarnos en el bus que nos dejaba en el muelle donde esperamos al ferry nocturno a Koh Tao. Esto ya lo hice hace 4 años cuando estuve en la isla. Koh Tao, que significa Isla Tortuga, ha crecido muchísimo en los últimos años debido sobretodo al turismo de buceo. Y como no, por eso voy, para sacarme el Advanced de PADI con Pura Vida. Mi instructor era Sergio, un grande, unas risas constantes, y el curso fue muy divertido. 5 inmersiones en 2 días, incluída la nocturna y la naturalista, que como Sergio es biólogo marino pues se motivaba explicándome los corales y yo soy muy friki para esas cosas así que lo disfruté mucho.
El finde lo pasé en Bkk básicamente haciendo compras y relexionando sobre el viaje.

El domingo 28 a las 22h tomé un bus al aeropuerto y allí hicimos noche el italiano Giuseppe (un mochilero de los auténticos, una pena no haber coincidido antes), la austriaca Sabrina (muy niña pero muy divertida) y yo. Tirados cual homeless que somos, ¡cómo me encanta! A las 5 me despedí de Sabrina y a las 7 me levanté para hacer el checkin. Y a las 9 de la mañana despegó el avión hacia Estocolmo, esperaría 3h y luego salía el avión hacia Madrid. Hacia casa. Hacia toda la gente que me quiere y que me espera para darme el mejor de sus abrazos. Ay, ay, ay. Qué cantidad de emociones todas juntas. Ilusión, miedo, pereza, ganas, energía…

Y llegué. Y allí estaban esperándome mi mamicholi, mi papicholi y rochicholi (a Isachili la vería una semana después, cuando ella llegó de Londres y yo de mi finde de despedida de soltera Mapache en Salamanca).
Entramos en Fuenlabrada y todo estaba exactamente igual que lo dejé.

Ya estaba en casa.

Arte y comida callejera en Penang (16-19ago)

Llegué el lunes 15 de agosto a Georgetown, en Pulau Pinang (o isla de Penang), al norte de Malasia. Unas chicas me acercaron en taxi hasta su hostal, cerca de Love Lane, donde me conecté a internet y resulta que Manu llevaba 2h esperándome en Butterworth pensando que yo me bajaba ahí. Así que le tocó pillar el ferry hasta Georgetown para encontrarnos. El martes y miércoles anduvimos recorriendo la ciudad, cuyas paredes están plagadas de graffitis 3D, algunos de ellos dan mucho juego para tomarse fotos divertidas 😀

El jueves 18 cogí con gente de nuestro hostel el bus 101 por 4 MYR hasta la entrada del parque nacional donde tomas un barco por 40 MYR (y eramos 9 a repartir) hasta la Monkey Beach. Y allí estuve todo el tiempo a remojo en ese agua calentorra hablando con una alemana con acentazo aussie. Luego nos volvimos todos andando y vimos decenas de monos que caminaban con nosotros y más de una vez nos hizo pararnos para dejarles pasar a ellos. Hubo un momento en el que rodearon al chileno y le enseñaron los dientes y él les tiró los durians que llevaba en la bolsa, jajajajaja, momentazo. ¡Putos monos! Y por la noche fuimos a cenar con Baba y las dos chicas alemanas al mercado de la Jalan Penang y acabamos en la licorería.

Al día siguiente desayuné el ya clásico roti susu y ais teh tarik y me fui con una chica australiana con la que había hablado las dos noches anteriores al Kek Lok Si, un templo budista enorme (bus 201 o 203 por 2 MYR) y a la vuelta me vi un par de graffittis más y luego fuimos Manu, Baba, Maggie y yo a cenar a Love Lane un asam laksa por 3.80 MYR y un pi poh xxx por 3 MYR con un zumo de starfruit. Nos pasamos por el evento de CS que organizan los viernes y lo cierto es que participamos en las fotos de grupo y luego nos dió tanto pateo socializar que nos fuimos a la licolería a acabar la botella de whisky del día anterior. Y hasta cayeron unas probetas de Jagermaister. Felicidad.

La isla de Penang tiene arte y comida callejera en Georgetown, ¡pero no sólo eso! Si quieres ver el parque nacional bien puedes acampar gratis y hacerte algunos trekkings chulos. Además de todos los templos dentro y fuera de Georgetown.

Taman Negara y Cameron Highlands (10-15ago)

Y en el pueblo de Kuala Tahan, puerta de entrada del Parque Natural de Taman Negara, esa noche parecía que todo estaba lleno. Se solucionó la noche cuando conocimos a dos parejas de españoles que nos acompañaron a donde ellos dormían y había sitio. El problema es que era bastante caro. Uno de los chicos nos dejaba un billete para pagarnos la habita esa noche y pasarla con ellos, jajajajjajaja (¡además catalán! otra prueba más para desmitificar esa fama que tienen :D). Obviamente no lo aceptamos y nos quedamos igualmente. Lo cierto es que resultó ser una mierda de hotel y la cena fue mala y se hizo esperar. Pero la conversación fue buena y pudimos comprobar que la presencia de españoles en todo Malasia era descomunal. Como yo decía, vacaciones Santillana. Al día siguiente nos cambiamos a un hostal más barato y ¡estaba mejor! Allí nos quedamos tres noches, y durante el día hacíamos alguna caminatilla por la selva unque también perreábamos bastante porque el calor era inaguantable. Además yo A destacar el mejor batido de coco de mi vida: con helado de limón arriba. Ummm.

Y después tocó separarse de Manu. Él volvía a KL para recoger su colada (¡sí señor, se dió cuenta ya cuando llegamos a la selva de que se había dejado la colada de toda su ropa en el hostel anterior!). Y yo me fui a pasar un par de noches a la zona Cameron Highland, donde hay campos de te y de fresas, y ¡hace fresquito! Así que yo allí era feliz. El calor de Indonesia y Malasia era agobiante y al fin podía darme un respiro. El lunes 15 habíamos quedado de nuevo en encontrarnos, esta vez más al norte: la isla de Penang nos esperaba.

KL (5-9ago)

Viernes 5 de agosto y mi avión aterriza en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, capital de Malasia. Estaba aquí de nuevo, y después de mi experiencia en Melaka hace 3 semanas tenía muchas ganas de seguir conociendo este país. Y de primeras me di cuenta de que las mujeres iban con pantalones y mangas cortas y sin hijab. Me volví loquísima y me quité el hijab a modo de chal que llevaba cubriéndome los hombros y el cuello y me sentí cómoda otra vez. Recogí la maleta, conseguí el sello de entrada al país (¡que no me pase lo que la otra vez!) y pillé el bus que me dejaba en KL Sentral, donde con el Komuner me bajé en Chinatown y fui a parar al The Hub Traveller Guesthouse, donde estuve toda la tarde descandando y hablando con loa míos. No tenía pensado hacer nada esa noche cuando la estadounidense que dormía en mi habita me invitó a ir con ella y un español de la habita de la lado, Manu, al evento Couchsurfing de todos los viernes en KL. Y allí conocí a mucha mucha gente. Igual éramos como 40 cenando y bebiendo en el Laypark de Bukit Bintang. Abbie, Baba, Elaine (my bitch 😄), Karol, Jazmine…y entre ellos había host que había alojado a cientos de personas. Uno de ellos en concreto hoy slojaba a su 600ava huésped. Muy loco. Esa noche acabamos en un local latino bailando reggaeton. Un par de canciones y para casa, que yo los 4 últimos días había estado mala de la tripa y no había dormido bien.

A la mañana siguiente había un tour gratis a las 9 de la mañana al que llegamos 12 minutos tarde, por lo que yanno les encontramos y nos pasamos toda la mañana Manu y yo dando vueltas hasta que al final como a las 12 vino Abbie a buscarnos. Y fuimos a comer cerca de la Mezquita Nacional a un indio típico por las hojas de banana con arroz y nosecuantosmil vegetales y salsas. Nos acompañó también Baba y luego fuimos a las Batu Caves, a las afueras de la ciudad. Esa noche fuimos a la BBQ gratis del hostal todos juntos y acabamos saliendo de fiesta. Y ahí tuve un encuentro muy especial: Jaime y Fabio, dos colegas de España que estaban de visita por esta parte del planeta, se nos unieron.

El martes 9 Manu y yo dejamos el hostal a las 12 y vamos hasta la parada de KTM de Batu Caves dispuestos a hacer dedo hacia Jerantut, puerta de entrada del Taman Negara National Park. No encontramos el mejor punto posible pero era posible conseguir un tumpang con un letrerito que decía MENTABAK, que era la dirección a las afueras de KL hacia el parque. Y allí tras esperar un ratete con nuestra mejor sonrisa nos paró un coche con un par de señores con barbas y chilaba que parecía que nos iban a acercar a la salida para colocarnos en un mejor punto. Pero no. Acabó llevándonos a la parada de autobuses y comprándonos un par de ticket de bus hasta Jerantut, y dos botellas de agua. Y no nos aceptó el dinero de vuelta porque you are the guest, que decía él. El bus salía a las 16h y nada más llegamos Jerantut era de noche así que tocó pillar un taxi compartido con un pareja hasta el Parque Natural de Taman Negara.

En fin…definitivamente hacer dedo en Asia no es tan fácil como parece…¡nadie entiende nada!

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Sumatra II : Berastagi y Aceh (27jul-4ago)

Salí del Bagus Bay en Tuktutk, Palau Samosir, haciendo dedo. Mi idea era llegar a dedo hasta la ciudad de Berastagi pero sin pasar por Medan, así que elegí hacer la ruta cero turística y fue hasta el otro lado de la isla en un bus escolar. Y desde Pangururan crucé el puente hacia fuera de la ‘isla’ e hice dedo. No costó mucho, tras unos 40 minutos se paró con coche con un par de personajes dentro que iban a Medan. Les pregunté si podían dejarme en Berastagi, que pasaban de camino, y pasamos el día juntos hasta llegar allí. Subimos a la torre de Tele, donde se tienen vistas muy guapas de todo el lago, paramos en varios sitios a probar mandarinas, a comprar tuak (no sé si recordais el jungle juice que ya probé con los Batak) y emborracharnos un poco e hicimos turisteo en un complejo de templos de muchas religiones. Todo un popurrí religioso. Eran muy graciosos porque eran musulmanes pero eran muy modernos, bebían un poco de alcohol y de hecho uno de ellos tenía mucha pluma. Le pregunté a su amigo que si era gay y me costestó horrizado diciendo que no, que era -gesto con la mano en plan amanerado-, así que interpreté que era la maneras de decir gay cuando está prohibido en tu país decirlo.

Y aquí llegamps a Berastagi muy tarde por la noche y mi CS, que estaba en Medan, vino hasta el pueblo para pasar conmigo la noche. Mientras tanto yo me fuí a casa de su abuela, donde me recibieron su hermana y sus primas. Ahí nadie sabía inglés, así que tocó comunicarse por señas. Esa noche dormí en la cama de su hermana hasta que llegó ella, Florida, y se metió a dormir conmigo sin concerme de nada. Al día siguiente nos trasladamos a su casa, que estaba justo detrás. Nos instalamos de nuevo en la misma cama y nos fuimos a hacer turismo. Estuvimos en un pueblo con casas tradicionales Karo y luego en un punto panorámico desde el que había buenas vistas del volcán Sinabung, que tuvo un pequeña erupción mientras lo observábamos con un kopi susu en la mano. No es de extrañar que erupcione, suele hacerlo todos los días y más de una vez. Yo en los amaneceres y atardeceres siempre me subía a la azotea de la casa para ver la columna de humo.
Al día siguiente fuimos a la cima del Sibayak, una volcán muy activo y lleno de columnas de sulfuro y sulfuro cristalizado haciendo que las piedras adquieran ese color amarillo tan bonito.

Alas, gayo

Del 30 de julio al 2 de agosto estuve en Ketambe, en la selva. Cuando llegué llovía mucho y a la mañana siguiente nos adentramos en la selva en una excursión que duraba dos días y cuyo propósito era encontrar orangutanes. Y los vimos nada más comenzar, muy cerca de la carretera. Dos adultos y una cría. Y lo cierto es que no volvimos a ver más en lo que quedaba de trekking. Esa tarde me dió lo que creo ue fue una deshidratación. No bebí la suficiente agua y hacía un calor asfixiante, así que cuando quise darme cuenta no tenía ni fuerzas para andar. Al fin llegamos a donde íbamos a dormir y nos metimos en el agua: unas termas naturales. El río estaba helado y las piedras volcánicas calentaban el agua a su paso, haciéndola arder. Y comenzó a chispear. Así que entre los vapores y la lluvia nos movíamos para alcanzar el agua a la temperatura perfecta. Y en un momento el agua comenzó a subir y llegaba algo sucia. Yo miré a los guías porque me asusté y ellos estaban haciéndonos señas para que salieramos de allí. Lo pillamos a tiempo. Subía el nivel del río y en un paso el agua ya iba con mucha corriente, así que con ayuda de varios y haciendo una cadena conseguimos salir de allí. Aquella noche nos pegamos una cena perfecta, si no fuera por el miedo que teníamos a que el agua inundara el campamento y nos llevara por delante. A la mañana siguiente el agua había vuelto al nivel original y yo me encontraba fatal. El grupo se fue de trekking a buscar animales y yo me quedé en las termas con el cocinero. Sin parar de beber agua. Debí darle tanta pen que me hizo un masaje en la espald con aceite de cocinar. Comimos ahí e hicimos el camino de vuelta, esta vez yo bastante recuperada. Esa noche dormí en la misma habitación que otra chica. A la mañana siguiente muy temprano tuve un problema gordo gordo. Me había quedado sin dinero para pagar las noches y el guía y los cajeros más cercanos estaban a 1h de distancia. Y allí probé con todas mis tarjetas y en todos los bancos posibles y me fue imposible. Así que volví al hostal y tras mucho pensar y pasarlo mal explicándoselo al dueño del negocio, decidí que la única solución era pagar con un billete de 100$ que tenía en efectivo y llevaba siempre por si acaso. Las vueltas me las dió en rupias aplicando un cambio malísimo, así que por tonta perdí bastante dinero. Pude coger el minibus con vistas espectaculares que cruzaba la selva y llegaba a la provincia de Aceh.

El 3 de agosto llegué a Banda Aceh, capital de la provincia de Aceh, a las 4:30h de la mañana y sin sitio donde dormir. Cosa que esta vez fue un error, puesto que en esta ciudad no hay hostales para mochileros como tal, por lo que todo es carísimo si viajas sola (ojo a las parejas porque en casi todas partes te piden el certificado de matrimonio debido a la ley Saria, que aplica en toda la provincia). Total, que me dejaron en un hotel y ellos me dejaron usar el wifi gratis y mi misión era encontrar alojamiento. Al final acabé en una habitación de mala muerte pagando 120kidr, que es una barbaridad, por 5h. A las 12 me echaban. Pero yo, precavida, mandé como 4 solicitudes de couch esperando que me respondieran y efectivamente lo hicieron, ¡todas! Acabó recogiéndome Mawar a las 12 de la mañana, una chica de 34 añosw musulmana light, de las que si está fuera de Aceh no se pone el hijab. Y es que aquí está la policía normal y la policía Saria, que es la que vigila que se cumplan las leyes islámica y castiga a los que no lo hacen (es obligatorio el hijab si eres musulmana, está penado con latigazos tener sexo antes del matrimonio xxx y si robas te cortan una mano). Ese día fue muy tranquilo. Comimos y fuimos a la clase de aerobic donde ella es monitora. Y fue muy raro.  Ver a 8 chicas cubiertas de la cabeza a los pies en leggins cortos y tops (por supuesto no tengo evidencias, para la foto todas se cubrieron de nuevo) y dándolo todo con musicote incluído. Lo que demuestra que tienen su mundito hecho, en el que se sienten cómodas y pueden despasarse completamente (y hablo de ropa y no sólo de ropa).  Luego dejamos mi ropa en la lavandería, yo lavé mi mochila que ya daba mucho asco, y fuimos a cenar con un par de amigos suyos. Raja un crack, me ayudó con un asunto de un escaneo sin pedir nada a cambio. Y nos invitó a cenar, así que decidí invitar yo a los cafés. Yo ya comencé a sentirme al mal de la tripa unos días antes pero a la mañana siguiente estaba muy jodida. Acompañé a Mawar a su universidad, que tenga que conseguir la firma de sus supervisores para presentar en dos días su tesis fin de Máster. Y así de paso ví el campuss con todas la mezquitas dentro. Educación y religión totalmente ligados. Y no cualquier religión, si no eres musulmán te toca aguantar los cantos llamando al rezo mientras estás estudiando en la biblio. Y os aseguro que aunque lleve casi 2 meses en este país y mi oído se haya hecho a ellos, siguen siendo insoportables. Y aunque me sentía fatal, me fuí al centro para ver el Museo del Tsunami, el monumento y la mezquita Masjid Agung Baiturrahman. Muy muy bueno el museo

Sumatra I: Bukittinggi y Toba (16-26jul)

Salí por la mañana del puerto de Melaka a las 10 de la mañana en el Indonesia Express, el barco que me llevaría hasta Dumai, en la isla de Sumatra. Estaba en Indonesia de nuevo. El viaje fue algo agobiante porque no tenía ventanas y no te dejaban salir todo el tiempo arriba a que te diera el aire. Conocí a un venezolano afincado en Sumatra que me acercó con su chófer de empresa hasta Duri, a 1h30min de Dumai. Yo me había propuesto hacerme todo Sumatra a dedo, como ya venía haciendo en casi toda la última parte de mi viaje. Y pronto me desanimé. Siguiendo los consejos de Dani y Jota de ‘marcandoelpolo‘ yo ahí estaba: con mi numpang y mi bahasa indonesia básico y mis ganas de que me levantaran por primera vez en un país asiático. No usé el dedo levantado porque no lo comprender. Hay que agitar la mano derecha como queriendo decir que deceleren. Nada más ponerme en la carretera la espectación que generé fue brutal…y eso que no había nadie aldededor al principio, estaba fuera de la ciudad. Pero los coches se paraban para ver que pasaba y nadie entendía y me decían que nada de gratis. Muchos minibuses se paraban, camiones frenaban en medio de la carretera e incluso daban marcha atrás, todo el mundo pitaba, y la gente quería ayudar pero creo que lo empeoraban. ¡Hasta se bajaban para echarse fotos conmigo! Encima nadie sabe inglés así que yo me defendía en bahasa como podía. Pero claro, a la que te despistas ellos se creen que sabes el idioma y te siguen hablando como si lo entendieras todo…y yo: ¡que no, que yo quiero numpang, Penkanbaru gratis! Pekanbaru era el nombre del siguiente pueblo, que al parecer estaba a unas 4h de distancia. Pues una de las minifurgos con gente que frenó tenía una pasajera que sabía algo de inglés, y me preguntó por qué gratis, si es que no tenía dinero. Y yo intenté explicar en 3 minutos el porqué de toda la cuestión. Muy complejo, dije al comenzar. Y debí convencerla, porque enseguida habló con el conductor y éste dijo que sí, que gratis (el resto de la gente pagó 100.000 idr). ¡Conseguido! ¡Reto superado! Esto parece el ‘qué apostamos’. Y me hice tan amiga de la chica que me invitó a dormir a casa de su novio y su familia, donde ella iba a pasar la noche. Priska se llamaba la chica y Asrif su novio. Ambos estudian en la universidad en Yogya, y ella la primera vez que hablaba con una turista (bule). Y ahí estaba yo, con un bebé incluído, invitada a cenar por todos los hermanos y conversando, porque todos chapurreaban algo de inglés. El bebé al principio estaba asustadillo de mí pero después acabó jugando conmigo 🙂 Me resulta muy curioso el saludo tocando la mano y llevándola a la frente si la persona es mayor que tú y hasta los bebés lo hacen, que parecen personitas mayores.
Ale, y aquí os dejo la foto de familia feliz con su huésped bule. Una vez más la hospitalidad de la gente me deja muy pero que muy sorprendida.

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Desde luego el día siguiente me planteé seriamente pillar un bus hasta Bukittinggi, quiero evitarme el momento de agobio que pasé en la carretera.  Demasiada espectación, demasiado público. Y el 17 de julio prontito Asrif me llevó en moto hasta una compañía donde vendían los billetes de bus y se quedó esperando conmigo mientras tomábamos un café e intentábamos comunicarnos en inglés. Y de lo más interesante fue:

Asrif: – Always ask questions to women. If a man look at your boobs or ass, just leave him. Because when indonesian men see a bule they think in porn.
Me: – Ok, but porn if forbidden here, no? (Yo intenté a acceder a un par en Jawah y efectivamente no se puede acceder).
Asrif: – Yes, but if i I want I can get it.

Y, subiendo al bus, iba con mallas largas que me cubrían hasta los tobillos y el hijab azul que me regaló esa mañana antes de irse al aeropuerto Priska a modo de chal cubriéndome los hombros y el pecho/cuello, y nunca me había sentido tan desnuda. Y me encanta sentirme desnuda, ¡pero sólo cuando de verdad lo estoy! Y entonces recordé a una de las hermanas aquella mañana despidiéndose de mí preguntándome que donde estaba mi vestido, y yo le dije que ya estaba vestida; y el día anterior Priska me dijo que por favor tuviera cuidado y no vistiera así de sexy (llevaba una camiseta blanca normal pero con un par de agujeros en la espalda).Y eso que en aquella casa eran muy abiertos y la noche anterior ellas cenaron sin hijab y con faldas y mangas cortas, vamos lo normal para mí. Total, que creo que me voy a comprar algo de manga larga, cuello cerrado y falda, porque es realmente incómodo. ¡Ni cuando estuve en India! Es que hasta las mujeres te miran raro, aunque si las sonríes todas te sonreirán de la forma más tierna que puedas imaginar. Y aquí me viene a la cabeza la famosa viñeta:

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Lleguen a sus propias conclusiones 😉

Y el domingo llegué a Bukittinggi, un pueblito cerca de Padang, en West Sumatra. Me gustó tanto que pasé 4 días aquí. El primer día no hice mucho, apenas llegué busqué alojamiento y el único hostel de la ciudad estaba lleno esa noche, así que me fui a un hostal de mala muerte pero al menos tenía buenas vistas y estaba yo sola. El lunes 18 me fuí a ver la raflessia arnoldi, que puede llegar a alcanzar más de 1m de diámetro y 11kg, lo que la convierte en la flor más grande (que no más alta) del mundo. Pagas a un local 50.000idr y te lleva a donde se vieron por última vez, porque la cosa es que florece durante 4/5 días y luego muere. Encontramos un par, no muy grandes, de unos 40cm, pero aún así impresiona. Y por la tarde me fui a ver el cañón Sianok desde el Paronama, y luego las Japanese caves. Y cuando me paré para descansar una chica comenzó a hablar conmigo en inglés y acabé siendo invitada a comer por la familia, con la excusa por el padre de charlar un rato con su hija para que practique el inglés (sí, es la foto con mucha gente y una nena de rosa a mi lado). Y porque tenía hostal, pero me invitaban a su casa y a pasar el día siguiente con ellos (eran de Yakarta y era su último día de vacaciones). Esa noche me fui con unos chicos del hostal a cenar, y probé por primera vez el kopi telur (y me enamoré: es café con una espuma hecha de leche condensada, susu, y huevo) y el martabak de banana y chocolate. Al día siguiente decidí ponerme a andar por el cañón. Pasé la muralla del pueblo de Koto Gadang, volví al camino y llegué hasta el precioso Cafe Taruko, donde comí y hablé con el dueño, que me preguntó cómo conocía ese lugar. El enclave es espectacular y la comida cara pero buena. Volví a la terminal de buses en colectivo y agarré un bus que me llevó a ver las vistas del lago Maninjau. Y esa noche me acosté prontito y me levanté a las 5 de la mañana para hacer el trekking del volcán Marapi. Fueron como 4/5 horas de subida, 3h de bajada, 1h de estar en el cráter (incluído un rato con unos chicos indonesios en busca de la edelweis y luego cuando me perdí y me acojoné…estaba tan nublado que no se veía nada…tuve que tirar de brújula, ¡aquí me acordé de ti, Llur!, porque no había manera de orientarse, mi móvil estaba sin batería y olía demasiado a sulfuro) y casi 1h de fotos variadas con la gente. Ya sabéis, siempre esa sensación de que eres una celebritie…¡ni haciendo un trekking te dejan tranquila! Y ese mismo día me duché en el hostel y me fui en taxi hasta Parapat, 15 horitas de conducción loca. Poco dormir, muchas paradas, incluída por supuesto la parada en la mezquita para rezar a las 4 de la mañana.

Cuando me desperté el jueves 21 comencé a ver chicas en mangas cortas y faldas hasta la rodilla, y por supuesto nada de hijab. Nunca me había alegrado de ver tantas iglesias juntas, y es que estaban por todos los lagos. ¡HORAS! Estaba en territorio Batak. Me dejaron en Parapat, en North Sumatra, y tomé el ferry que cruza el Danau Toba hasta la localidad de Tuktuk, en la península que se encuentra dentro del lago. Este lago se formó debido a una superexplosión volcánica, la más grande conocida en la Tierra en los últimos 25 millones de años. Hasta el martes 26 dormí en el hostal Bagus Bay. Visité algunas atracciones turísticas de alrededor (Stone chairs, Sigale Gale, Batak Museum y Batak King Grave en Tomok), me bañé en el lago (¡en bikini en Sumatra!), jugué al billar y al badminton, conocí a unos chicos que me montaron en su moto de agua, cantamos todos los días y todas las noches con Erik y Boy y los chicos de la guitarra, viví una de las experiencias más flipantes de mi vida con Chris y la tormenta eléctrica más maravillosa que he visto nunca, y descansé mucho. Mucho. Ah, y aprendí un poquillo sobre la cultura Batak (los antiguos ritos caníbales, el alcohol -probamos el tuak, jungle juice-, las drogas en general, y algunas palabras como mauliate -gracias-, dongan -amigos-, horas – hola, viva, adiós, encantado…vale pá tó). Y me fui con pena, como si no hubiera pasado el suficiente tiempo ahí, habiendo estado una semana. Aunque creo que a los chicos y a Chris me los cruzaré en algún lugar del mundo de nuevo. Y me quedé con una sensación de buen rollo, sobretodo de buen rollo. Esta fue la sonrisa que el Danau Toba me dejó.


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Selamat datang Melaka! (12-15jul)

Desde Singapur salí para Melaka, o Malacca, en Malasia. Crucé la frontera muy rápido esta vez y para eso de las 17:30h llegué a la terminal, donde me esperaba Majed, de Couchsurfing. Después de dejar las cosas en su casa y pegarme una ducha nos fuimos a Little India a tomarnos el que probablemente sea el mejor pollo al Tandoori que he probado en mi vida, con un mango lassi y un naan con doble de queso. Dimos una vueltita alrededor del río y luego vimos vídeos de humor en youtube y me explicó algunos principios básicos del Islam y yo intenté hacer lo mismo con el cristianismo (porque a pesar de ser atea he crecido en una familia cristiana), y nos fuimos a dormir. 24 años, de Arabia Saudí y universitario, y se le ocurre darme un beso mientras estoy durmiendo 😧 así que obvio me despierta y le digo que no, que se equivoca…y que si está soñando. A lo que me contesta raro en plan como cuando estás durmiendo y cuando fue consciente de lo que había hecho me pidió perdón unas cuantas veces. Por la mañana me levanté y guardé las cosas en la mochila para irme, me sentía incómoda. Él lo entendió y me acercó en su coche hasta la Jalan Jalan Guesthouse, donde por 16 myr (ringgit malayo) tenían una cama con su ventilador en un dormi de 10 personas, y buen wifi y baños limpios. Desayunamos juntos…te tarik y roti boom y visitamos la mezquita Masjid Selat Melaka y hablamos de lo que sucedió la noche anterior, y pasaron cosas curiosas. Para empezar al parecer no se enteró de lo que estaba haciendo hasta que se despertó, y después resulta que no entendió porque le rechacé. Hablamos de poder tener sexo con alguien sin estar casado (porque en el Islam es pecado incluso besarte con tu novio antes del matrimonio, y por supuesto ni hablar de vivir juntos) y lo que ellos creen es que la mujer occidental no sólo es liberal, si no que es tan promiscua que podemos tener sexo con cualquiera, sólo porque sea un hombre y lo intente con nosotras. Así que yo traté de explicarle que no es así, que nos tenemos que sentir atraídas por el hombre, como en cualquier país y de cualquier religión, y que entonces, si el momento es oportuno (no mientras duermes y no te enteras de nada) aceptamos. Lo primero es sentirse cómodas. Algo que para nosotros es tan obvio y tal lógico no lo tiene por qué ser para otras culturas. Así que me pareció muy surrealista la conversación pero intenté explicarme lo mejor posible y le dije que aprendiera y que no lo hiciera así nunca más, ni a una occidental ni a nadie. Creo que más o menos le quedó claro. Esa tarde me quedé un buen rato en el hostal y luego me di una vuelta con la bici (5 ringgits, 1,2€, por todo el tiempo que estuviera hospedada) por la ciudad y como a las 20h me fuí a cenar con dos chicas que estaban en mi habitación (Analis y Claudia, que por cierto conocía a Isi, una chilena que me ayudó en Bali cuando lo del accidente de moto). Cenamos en el templo Sikh (leed sobre el Sikhismo aquí, esa religión que es la quinta con más adeptos del mundo y que estoy segura de que apenas habréis oído hablar de ella xxx) donde dan desayuno, comida y cena gratis diariamente a todo aquel que quiera acercase. Nos hicieron cubrirnos la cabeza y nos recibieron con una sonría de oreja a oreja. Nuestra cena fue arroz, dhal (lentejas) y naan (pan indio) y tenían agua potable fría. Pero lo cierto es que llegamos algo tarde y estábamos casi solas, y al acabar fregamos nuestros platos y vasos y buscamos la típica caja de donaciones para dejar algo pero lo cierto es que no la encontramos.

El jueves 14 a las 9:30h en el centro de información turística comenzaba el freetour (todos los martes, jueves y sábado a la misma hora y el mismo sitio, y esta vez es gratis de verdad, es organizado por el gobierno malayo, ¡igualito que el indonesio!jajaja). Antes nos pasamos por Little India a por un roti tisu y un roti banana cin los correspondientes te tarik. El tour duró alrededor de 2h30min y fue muy completo, aunque se hizo muy pesado porque era mucho tiempo de pie y hacía mucho calor. Comenzó a orillas del río y la historia de la ciudad (fue conquistada por portugueses, holandeses y japoneses y actualmente conviven malayos, hindúes y chinos en armonía, así que es una mezcla curiosa), siguió por la plaza donde está la iglesia católica en la plaza holandesa, la Porta de Santiago (que es el resquicio de la zona amurallada portuguesa) y acabó en la calle de mi hostel, donde se encuentran a menos de 200m una mezquita, un templo hindú y el templo chino más antiguo del país, el Cheng Hoon Teng. Y siguiendo las indicaciones de los grandes Dani y Jota de ‘marcando el polo‘ nos fuimos las tres con la bici a unos 6km para probar el coconut milkshake de Keblang. Un maravilloso batido de coco con una bola de helado de vainilla de Wallys (Frigo en España). Lo cierto es que estaba buenísimo, pero hoy, un mes más tarde, puedo decir que he encontrado el ganador definitivo (y está en el pueblo de Kuala Tahan, en el Taman Negara National Park). Y cenamos ya en Melaka una hoja de banana con arroz, dhal y movidas vegetarianas en un indio.

A la mañana siguiente las chicas se fueron y me quedé sola, así que decidí irme con la bici a los lugares que estaban más alejados: al pozo de los japos y al fuerte de St Jonh. Por la noche resulta que en la calles de Chinatown habían puesto el mercado del fin de semana, así que lo pasé con el coreano de mi habitación viendo cientos de comidas diferentes y disfrutando con los karaokes donde los malayos lo dan todísimo. Muy divertido.

El sábado tempranito me presenté en el muelle, donde estaba a punto de tomar el ferry que me llevaba de nuevo a Indonesia, esta vez a la isla de Sumatra, y comenzaba a contar otra vez los 30 días sin visado. Y nos os imagináis la cantidad y la calidad de las aventuras que me esperaban aquí…de lo más interesante culturalmente de todo un año de viaje…¡sigue leyéndome!

Y aquí algunas fotos de las comidas…I LOVE ROTI!!!!!!!

Singapur (9-11jul)

Llegué a Johor Baru, ya en Malasia, y al salir no me pusieron el sello de entrada. No pasé por ningún control policial y cuando me quise dar cuenta estaba ya con la maleta fuera del aeropuerto. Ya sabía que tendría problemas luego…pillé el bus para ir a la estación central de JB y ahí el bus CauseWay que te cruza las fronteras: sales de Malasia, cruzas el puente que une ambos país y entras a Singapur. Pues bien, no me dejaban salir de Malasia porque no tenía el sello de entrada. Menos mal que no tiré la tarjeta de embarque y de hecho me mostré indignada con el hecho de que yo hubiera podido salir sin pasar control policial. Primero porque significa que muy bien montado no debe estar y segundo porque ahí cualquiera se cuela al país sin sellar pasaporte y no pasa ná. Hasta que quieres salir del país claro. Me tuvieron como 1h y media dando vueltas hasta que al fin me sellaron la salida con una frase a boli debajo que nunca más me volvió a dar problemas. Cruzamos puente, seellaronme la entrada a Singapur y ahí rstaba, en uno de los países más fuertes del mundo. La renta per cápita es altísima, la calidad de vida muy buena y la moneda es una de las top 5 más fuertes del mundo. Ofrecen muchas becas y  oportunidades para que la gente estudie y trabaje en el país pero igual de sencillo es que te echen de él: si no cumples cualquiera de sus tropecientasmil reglas te vas, así de simple. No puedes manifestar comentarios dudosamente ofensivos sobre religión ni siquiera en las redes sociales, en el metro no puedes besarte etc ¡ni montarte con durians! El durian es una fruta que está por todas partes en Asia y que apesta. A malayos e indonesios les encanta, los occidentales lo odian, y yo digo que está rico…en sirope, en helado y crudo.

Fui directa a la casa de Sumeet, mi couchsurfing de origen indio que vive en un condominio cerca de Holland Village y trabaja en una oficina todo trajeado en Sillypur, que así es cómo llama él a su ciudad en tono mofa 😂 Pasamos 3 días guays: tomando el sol en la piscina de su condo, en una piscina pública con toboganes gigantes en los que te tiras con rosco, visitamos el parque de las flores, paseamos por la noche por Clarke y Boat Quay y vimos un atardecer increible rodeados de cometas desde el Marina Barrage. Y un día yo sola fui a pasear por Chinatown donde probé el durian chendol por primera y última vez, que a mí eso de hielo picado con jelatinas de distintos sabores, incluyendo cincao (grassjelly), no me va mucho. Y acabé en el Merlion, haciendo la típica foto del clásico león con los rascacielos de Marina Bay Sands al fondo.

Ha sido cortito porque esta ciudad no me inspira para nada. Ya puedo decir que he estado en Singapur y si puedo elegir y no es para ganar mucha muchísima plata, no volveré. Eso sí, Sumeet hizo que los días fueran muy divertidos y lo disfrutara como una enana…¡gracias sillypuriense!

Java II: Selamat Idul Fitri 1437H di Yogya (4-8jul)

Gracias a Avina este post es muy fácil porque me regaló un pequeño diario precioso con todo lo que hicimos durante mi estancia en Yogya escrito por ella (terima kasih banyak!!!). Ella fue mi host de Couchsufing durante los 4 días siguientes. Debido a la ley Sharia que aplica en Indonesia, un hombre y una mujer que no estén casados y no sean de la misma familia no pueden vivir bajo el mismo techo, por lo que esto en el Couchsurfing se refleja en que los hombres sólo alojan hombres y las mujeres sólo alojan mujeres. Así que a la hora de mandar solicitudes usé por primera vez el filtro de sólo mujeres 😉

El 3 llegué a Yogyakarta y dormí en un hotel de lujo por primera vez en mi viaje, y es que compartí habita con una pareja de canadienses que conocí en el bus y nos salió muy barata por cabeza. A la mañana siguiente me despedí de todos porque se fueron de tour y yo me quedé descansando y subiendo todos los posts de Australia al blog, que llevaba dos meses de retraso y al fin tenía una conexión decente. A las 15h me vino a buscar mi host, Avina, con su amigo Argha. Condujimos en moto hasta la casa de un par de amigas hasta que nos pudieron dejar un casco para la moto para mí. Llegamos a la casa y me presentó a su familia: Jumaini, la mamá; Oni, el papá y sus hermanas Ismy y Zahra. Comí bakso y cuando cayó la noche me fui con la bici al centro para reservar mi viaje al día siguiente al templo de Borobudur (70k idr sólo el transporte). Como a las 20h volví y les ayudé a hacer galletitas para la celebración del 6 de julio, Idul Fitri. Esta fiesta se celebra cada año y comienza cuando acaba el mes del Ramadhan, en el que los musulmanes no deben comer ni beber durante las horas de luz (fasting, o ayuno).

A la mañana me levanté a las 5 y pico, que venían a buscarme para ir a Borobudur. La entrada combinada de este templo y el Pranamban me costó 416k idr, que es una locura desmesurada, más teniendo en cuenta que es este país. El caso es que no me aceptaron el carnet de estudiante como ya me pasó en el Machu Picchu. Y…bueno, el templo es bonito pero no es gran cosa. Creo que después de haber visto Angkor Wat hace 4 años en Camboya ya todos los templos de este estilo saben a poco. Y por la tarde me vino a buscar Argha para ver el Prambanan que está cerca de su casa. Fuimos con su hermana y fue una visita muy amena, en la que hablamos de todo un poco pero sobretodo de la religión, que tan curiosa y tan interesante me parece a la vez. A las 7 estábamos de vuelta en la casa de Avina porque comenzaba oficialmente el Idul Fitri con lo delfiles de niños tocando y bailando en la calle, y entre ellos la hermanita pequeña, que tocaba el tambor. Y esa noche fue una locura de motos siguiendo los desfiles por el centro de la ciudad. Nos acostamos algo tarde, y nos levantamos como a las 4:30h para ir al campo de fútbol a rezar. Yo me tapé entera (excepto el hijab) y con el calor que hacía les acompañé. Y después fuimos a la mezquita, aunque nos quedamos fuera haciéndonos mil fotos. Y es que yo era todo un acontecimiento, todo el mundo me quería estrechar la mano (el menor que saluda ha de llevarse la mano del mayor a la frente) y echarse fotos conmigo. Como decía Avina: celebritie!!! Jajajaja
Ese día comimos muchísimo y pasamos a la casa de los vecinos para desearles lo mejor, y los niños venían a casa a comer y a recibir dinero. Viene a ser como nuestra Navidad y el aguinaldo. Y claro, cada vez que íbamos a una casa ellos me ofrecían sus mejores postres y comidas y yo no podía decir que no, era como un privilegio tener a una bule en casa. Fue una experiencia inolvidable: pasar un día tan importante en el Islam con una familia musulmana en una ciudad genial. ¿Podía pedir más para un día tan importante?

Y al día siguiente lo pasé con Avina en el Water Castle y se nos estropéo la moto en el camino, aunque la arreglamos (wifi 12345678! Jejeje) y por la noche nos tomamos un kopi al que le ponen un pedazo de ascuas de lumbre y me despedí de Argha (con un abrazo y unos regalos que me hizo…gracias). El 8 de julio volé a Johor Baru, Malasia, ya que tenía que salir del Indonesia como ya expliqué antes de los 30 días por no haber pagado la visa on arrival al entrar. La despedida en la casa y en el aeropuerto fue muy emotiva. Ya sabéis que me encanta llorar 🙂

Java I: ljen y Bromo (30jun-3jul)

El 29 de junio después de un ferry sólo con gente local que me miraban y todos me sonreían, llegué a la isla de Java, concretamente a la localidad de Banguwangy, y aquí por 10.000 idr me dejaron en un homestay donde una vez era yo la única no indonesia y creo que había gente que no había visto un extranjero en su vida. Eso sí, me trataron con mucho cariño a pesar de estar en una habita con las sábanas sucias y un baño sin ducha en el que tenían que darme el agua para poder al menos llenar los cubos para asearme. La mañana el único señor en el hostel que sabía inglés me llevó a conocer el pueblito y la playa, ¡ah! Y a dejar la ropa en la lavandería. Todo esto ¡gratis! Así que le invité a un café y a un cigarrillo (no comió porque están en Ramadhan pero tampoco debería beber, jeje). Y el mismo señor fue el que me llevó a uno de los mejores hostales en los que he estado en todo mi viaje: el Permata Indah Permai. Por 80k idr tenía una bonita habita para mí (con ducha, ¡han leído bien, ducha!), buen wifi, buen desayuno y traslados en la camioneta del dueño incluídos. Y con ellos contraté la excursión de esa noche al Kawah Ijen.

Salimos como a las 2 de la mañana, porque teníamos que estar allí a las 3:30h lara comenzar a subir y ver el cráter de noche y después subir para ver el amanecer. La gracia de ver el cráter de noche es el bluefire. ¿Qué es el bluefire? Es el fuego de llama azul que se produce a entrar el fuego en contacto el azufre, creando además el azufre líquido de color rojo intenso. Y es que las paredes son de color amarillo, y el volcán está activo, por lo que va quemando el azufre y se pueden ver las impresionantes llamaradas azules (cuando la nube que emana del volcán de sulfuro y barro te lo permite). Lo más impresionante es ver las condiciones en las que trabajan los que se dedican a buscar, cortar y transportar el sulfuro. Sin máscara ni nada. ¡y estábamos nosotros con máscaras y tosiendo, que parecía que nos íbamos a morir!

Llegué el viernes 1 de julio por la noche a la terminal de buses de Probolinggo después de estar en bus local durante 5h por 35.000 idr desde Banguwanyi. Este es el punto donde se coge el minibus que te lleva a Cemoro Lawang, puerta de acceso al volcán Bromo. Estuve esperando 2h a que el minibus se llenara para que saliera más barato (necesitabamos 15 personas, estabamos jodidos), y al final acabamos pagando 50.000 idr cada uno y llegamos a Cemoro Lawang a eso de las 20h. Yo me ví el penúnltimo capítulo de la última temporada de GoT y estaba, simplemente, flipando. Buscamos hostel los 6 juntos y conseguimos un par de buenas habitaciones muy baratas. Yo dormí con los 3 alemanes que esa noche hacía el volcán, así que a la mañana siguiente la pareja portuguesa se cambió a mi habita. Fuimos a andar y las vistas fueron increíbles mientras en la enorme nada que rodea a Bromo y a Bakor caminaba descalza sintiendo el suave barro húmedo que desprende el volcán bajo mis pies. Vimos el templo hindú Pura Luhur Poten e hicimos el tonto un rato hasta que nos dimos cuenta de que estabamos hambrientos. Me comí un nasi pecel, que viene a ser un nasi goreng con salsa de cacahuete, y nos fuimos al hostal, que todos necesitabamos internet. Y después pillé un paquete de banana frita y nos subimos a la habita a ver el último capítulo de la últi la temporada de GoT, ¡oh mamita! Sin palabras. Luego nos fuimos a cenar y yo me tomé un Soto Goreng. Y para eso de las 21h yo me acosté, que a las 3:30h de la madrugada del domingo 3 nos despertábamos para ver el amanecer desde lo alto de la caldera del Gugung Bromo.

Y fue bastante espectacular escuchar el ruido que salía del cráter y la columna de humo con ese olor tan característico de azufre. Y lo más impresionante fue la lluvia constante de barro que nos cubría…bueno, y nuestros pelos con electricidad estática Y el sol salió, iluminando la llanura de barro (le llaman ‘el mar de arena’) que estaba cubierta de niebla y la montaña Bakor. No había turistas y no era la típica vista que te enseña la gente que lo ha hecho, así que yo estaba todo mosqueada. Al bajar caminando por la llanura, la niebla y las siluetas de los caballos le daban un toque místico. A llegar al hostel hablando con la gente me di cuenta de que el famoso lugar donde todo el mundo ve el amanecer no era ahí si no en unas montañas al frente que se accede desde el propio pueblo donde se tienen vistas incluso del volcán Semeru. Así que allá que me fui con tó la caló. Fue como 1h de subida pero no me arrepiento: increíble. Menudas vistas: toda la esplanada, el Bromo, el Bakor y el Semeru al fondo. Juzgad vosotros mismos 🙂  Con una pareja malagueño/inglés me fui hasta Probolinggo de nuevo y allí pillamos un bus hasta Yogyakarta por 125.000 idr.